jueves, 10 de septiembre de 2015

Lo que esperas de mi


Hace ya un par de meses que escuché una conversación entre dos chicas…muy jóvenes…que acababan de terminar su preparación como docentes. Chocaban sus manos jubilosas mientras decían en voz alta…¡por fin somos maestras! Me alegré sinceramente por ellas…las había tenido en mi aula años atrás cuando eran niñas…las conocía…y bien sé que podrán ejercer la docencia si tienen claro lo que los padres esperamos de ellas, confió y deseo en que lo harán bien, en que su ilusión no se apague y luchen cada día para regalar la mejor versión de sí mismas a quien todo lo merece por nuestra parte…los niños.

Llegó el momento de volver…volver al colegio, volver a retomar lo que dejamos antes del período estival o…comenzar nuevos proyectos que nos mantienen vivos, por el entusiasmo que producen en nosotros. El parón ha sido largo, sé que has hecho un gran esfuerzo. Tenías que trabajar mientras ellos, nuestros queridos niños, se quedaban en casa de vacaciones. También habrás podido disfrutar quizás de unas merecidas vacaciones con ellos. Si así ha sido, espero que hayan sido fabulosas…maravillosas y reparadoras. Pero toca volver, volver a engancharnos con la tarea…en mi caso en el aula. Seguro que sabes ya qué profesor o profesores van a acompañar a tu hijo en su curso escolar y si no lo sabes…estarás deseando conocer al educador que trabajará junto a él…para conducirlo a la mejora, para optimizar sus capacidades, para ampliar horizontes. Ojalá sea así, ojalá eche toda la carne en el asador para enseñar en pos de conseguir avances en todos y cada uno de los niños que diariamente acuden a la escuela, ojalá cuentes con el apoyo de quien cree firmemente que educar es una aventura con un final feliz, ojalá entrar en un aula no deje de ser una experiencia única para quien deba caminar junto a ese niño que tienes en casa…a la espera de comenzar su curso escolar.

Y hoy más que nunca quisiera decirte que...

          …creo saber lo que TÚ PAPA o TÚ MAMÁ…esperas de mi…o de alguien que como yo ejerza la labor docente.

Dime si en algo me equivoco…pero creo que te gustará que tu hijo esté en manos de una persona SENSIBLE
...que utilice sus ojos para mirar el rostro de tu hijo pero también su corazón...
...que afine sus oídos para atender todos y cada uno de los sonidos que lo rodean…desde una petición de ayuda, hasta un silencio que a calladas puede comunicarlo todo...
...que utilice el gusto para catar cualquier sabor que tenga la oportunidad de probar. Habrá de todo…sensaciones dulces o amargas pero tú quieres a alguien…que sepa reaccionar ante cualquier situación y que lo haga pensando en lo mejor para tu retoño...
...que lo olfatee todo con su nariz…que no se le escape ninguna fragancia que pueda percibir...
...que se defina a si mismo como una persona con tacto…que cobije y abrace a tu hijo…así como a todos sus compañeros.

No es cuestión de suerte…es cuestión de que tienes derecho, así como ellos lo tienen.

Pienso que también querrás un docente OBSTINADO…en términos de constancia y perseverancia, firme en sus decisiones…un ser humano capaz de actuar con criterio propio…un profesional de la enseñanza dedicado a la formación continua, que sepa que sus alumnos necesitan algo más que una pizarra y una lista de contenidos a engullir, un docente orgulloso de la profesión que ejerce, apasionado y amante de su hábitat…el aula.

Seguro que también esperas a alguien SOLIDARIO, con un sentido de la justicia intachable, capaz de atender todas las dificultades que se le presenten en su caminar, preparado para dar oportunidades constantemente, para alabar a los que progresan y alentar a los que más dificultades presentan…una persona disponible, colaboradora e implicada…en definitiva entregada. Alguien que no se olvida de que su aula está compuesta de muchas almas…diferentes entre sí…alguien que al mismo tiempo no olvide a ninguno de sus espectadores y que luche por dotar de significado su labor, para que todos sus niños se sientan cautivados y ninguno se pierda en el intento…alguien con deseo de que los niños se sientan motivados, que no etiquete ni se deje llevar por ningún prejuicio, que se esfuerce por igual con todos y cada uno de los niños y sepa que una sonrisa puede ser el comienzo de un gran día.

No dudo de que quieras que tu hijo sea acariciado por alguien que le ayude a ser la mejor versión de sí mismo, y todo eso porque necesita desarrollar su individualidad y personalidad para que en un futuro pueda valerse por sí mismo en la vida. Alguien que realmente eduque…pero con ganas, alguien que cuide hasta el mínimo detalle, que pueda sanar incluso algunos males…principalmente los que afectan al corazón, alguien que pueda quizás ser tu amigo, alguien que inspire…que tenga muy claro que no es indiferente su forma de navegar en la nave que lidera...

...alguien que despierte cada día con ganas de ser maestro.

Deseas un capitán de aula que sepa ver en la mirada de tu hijo...gotas de vida en manantiales de alegría…que aprecie cada talento impreso en cada uno de los pequeños individuos que dan sentido a su trabajo cada día…que se preocupe por bucear en el mundo interno de tu mayor ilusión…ese hijo que trajiste al mundo…que necesita saborear el goce del derecho de expresarse en libertad.

En verdad te digo que creo saberlo…creo saber que quieres que me de cuenta de que tengo que asegurarme que tu hijo desarrolle su autoestima y su conciencia del mundo, sus aspiraciones y sus valores personales, así como una gran seguridad en sí mismo como individuo, para que sea capaz de ver el papel positivo que desempeña a medida que emerge a la sociedad.

Qué es lo que voy a hacer…te preguntarás. Trabajaré para valorarlos más y más cada día…para valorar sus culturas y sus experiencias vitales, con la convicción más absoluta de que una talla única no es válida para todos. Ellos llegarán llenos de intereses atractivos y valiosos que quieren compartir y cultivar, experiencias que seguro les han fascinado…sobre todo en la época estival. Pienso que ellos tienen mucho que aportarme a mi también…y me encanta repetirme cada día que me levanto que no debo abandonar el aula sin llevarme algo que ellos me quieran regalar. Te prometo que lo guardaré en mi corazón de maestra y ser humano.

Dime si esperas algo más de mi como profesional de la enseñanza…dímelo…porque tú también tienes muchas cosas que espero de ti…

...PAPÁ…MAMÁ…feliz vuelta al cole.




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